En Biovardi no llenamos el catálogo con lo que más se vende. Lo llenamos con lo que un farmacéutico se llevaría a casa. Cada producto que ves en la tienda ha pasado antes por las manos de nuestro equipo de farmacéuticos, y muchos se quedan fuera.
Esto es lo que miramos, uno por uno:
La lista de ingredientes, entera
Leemos el INCI completo, no la etiqueta de delante. Si lleva parabenos, sulfatos agresivos, siliconas, ftalatos o disruptores endocrinos conocidos, no entra. "Natural" en el bote no significa nada si detrás no hay una fórmula limpia.
Que el activo funcione de verdad
No basta con que un producto presuma de vitamina C o retinal. Nos fijamos en que el activo esté en una concentración y una forma que de verdad hagan algo en tu piel. Un buen ingrediente a dosis testimonial es marketing, no cosmética.
Respaldo, no promesas
Damos prioridad a marcas cuyos activos tienen evidencia detrás y a certificaciones ecológicas y veganas reconocidas. Si una marca promete milagros y no puede explicarlos, desconfiamos por ti.
Seguridad primero
Somos farmacéuticos: pensamos en tu piel a largo plazo, no en el titular. Evitamos lo que irrita, sensibiliza o se ha puesto de moda sin base.
Por eso, cuando compras en Biovardi, no estás adivinando. Estás eligiendo entre lo que ya ha superado el filtro de alguien que sabe leer una fórmula.
¿Aún dudas? Para eso está nuestro Test de Piel y la asesoría farmacéutica gratis por WhatsApp.
