Contenido revisado por Souad Charifi Hadj, farmacéutica colegiada nº 2676.
El aceite de higo chumbo lleva un par de años apareciendo en todas partes, casi siempre acompañado de la palabra «milagro» y de un precio que asusta. Y el argán lleva veinte años siendo el aceite marroquí por excelencia, tanto que ya casi nadie se pregunta qué hace exactamente.
Este artículo va de eso: qué hace cada uno, en qué se diferencian, y cómo se combinan sin gastar de más.
Por qué el higo chumbo es tan caro
No es marketing: es aritmética. El aceite se extrae de las semillas del fruto de la chumbera, y cada fruto lleva muy pocas. Hacen falta cientos de kilos de higos para obtener un litro de aceite, y el proceso es manual. De ahí el precio.
Lo que aporta a la piel es una textura muy ligera para lo nutritivo que resulta: se absorbe rápido y no deja película grasa, algo que no se puede decir de la mayoría de aceites faciales. Por eso funciona en pieles que hasta ahora habían rechazado los aceites por sensación pesada.
En nuestra gama es el protagonista del Eternal Glow Elixir, aceite facial de higo chumbo de 30 ml (87 €).
Y por qué el argán sigue siendo el básico
El argán es lo contrario: abundante, estudiado y fiable. Es el aceite de la nutrición y de la elasticidad, el que se usa cuando la piel está seca, tirante o castigada por el sol y el aire.
La diferencia práctica entre los dos es sencilla. El higo chumbo se lleva bien con las rutinas de día y con las pieles que no toleran texturas pesadas. El argán se lleva bien con la noche, con el frío y con la piel que pide comida.
En crema lo tienes en la Rejuva Day, crema de día con argán y colágeno marino y en la Rejuva Night, su versión de noche (63 € cada una, 50 ml).
El paso que casi todo el mundo se salta
Un aceite facial se aprovecha mucho mejor sobre una piel que puede recibirlo. Si hay una capa de células muertas encima, buena parte del producto se queda en la superficie y se va con la almohada.
Por eso una exfoliación suave una o dos veces por semana cambia el resultado de cualquier aceite, sea de higo chumbo o de lo que sea. Suave quiere decir suave: nada de granos abrasivos ni de ácidos por tu cuenta. La Renewal Mask, mascarilla exfoliante de azúcar de 50 ml (63 €) hace ese trabajo sin agredir.
La combinación que recomendamos para empezar
Ritual Glow: exfoliar y después nutrir
La Renewal Mask prepara la piel y el Eternal Glow Elixir sella el resultado. Es el orden correcto, y es la forma más barata de conocer la marca sin comprar la gama entera. Los dos por separado suman 150 €.
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Si lo que buscas es la rutina completa de rostro
Elixir por la noche, Rejuva Day por la mañana y Rejuva Night antes de dormir. Es la rutina cerrada de la marca, la que tiene sentido si ya sabes que los aceites te funcionan y quieres dejar de comprar suelto.
Ritual Antiedad Completo
Eternal Glow Elixir, Rejuva Day y Rejuva Night. Los tres por separado suman 213 €.
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Los aceites de cuerpo, que son otra historia
Dulcima tiene también una línea corporal de 100 ml, más sencilla de entender: se trata de nutrir la piel del cuerpo, que se reseca más de lo que solemos admitir, sobre todo después del verano.
- Blissful Touch, aceite corporal reparador de azahar — el más nutritivo de los tres, para piel seca y zonas con tendencia a las estrías. 55 €.
- Pure Caress Pomelo, aceite corporal hidratante — más ligero y de aroma cítrico, para uso diario. 55 €.
- Pure Caress Perfumed — la versión perfumada, si buscas que el aceite haga también de fragancia. 55 €.
- Soothing Essence Verbena, aceite de masaje relajante — pensado para masaje, con verbena. 55 €.
Si quieres los dos primeros, que son los que mejor se complementan, van juntos en el Ritual Cuerpo Marroquí: 99 € en vez de los 110 € que suman por separado.
Cómo se usa un aceite facial sin equivocarse
Tres reglas y ya está.
El aceite va el último. Después del sérum y después de la crema, nunca antes. Su trabajo es sellar lo que hay debajo; si lo pones primero, actúa de barrera y el resto no entra.
Menos cantidad de la que crees. Dos o tres gotas para toda la cara. Si te queda brillo a los diez minutos, te has pasado.
Sobre la piel ligeramente húmeda. Justo después de la crema, sin esperar a que se seque del todo. Se reparte mejor y rinde más.
Por qué Dulcima está en Biovardi
Somos su punto de venta en España. No es una marca que encuentres en cualquier sitio, y esa es precisamente la razón por la que está aquí: nos interesan las casas pequeñas con formulación honesta antes que los nombres que ya están en todos los escaparates.
Si tienes dudas sobre cuál encaja con tu piel, escríbenos a info@biovardi.com y te contesta una farmacéutica.
Revisado por
Souad Charifi Hadj, farmacéutica colegiada nº 2676
En Biovardi cada recomendación pasa por el filtro de una farmacéutica. Leemos el INCI entero antes de que una referencia entre en la tienda.